Todo el mundo conoce en Lima el caso de alguna persona
que ha sido asaltada, recientemente, bajo la modalidad
del -secuestro al paso-. Una modalidad de delincuencia
que ha proliferado en la capital durante los últimos
años y que tiene atemorizada a la población.
Algunos facinerosos se -especializan- en jóvenes
universitarios que asaltan a la salida de sus centros
de estudio.
En
muchos casos las víctimas, después de
la pesadilla, continúan recibiendo llamadas telefónicas
amenazadoras. Por esa razón, su identidad se
mantendrá en reserva, mencionando entre algunos
casos que han sonado estruendosamente entre la población:
-
El
secuestro al paso de un conocido empresario aeronáutico.
-
El
de la hija de un prestigioso abogado limeño.
-
El de una funcionaria diplomática extranjera.
-
El
del gerente de una empresa extranjera vinculada
a las comunicaciones.
-
El
del gerente de una importante empresa limeña
en su casa de playa en Punta Negra.
-
El
del hermano de un adinerado accionista de un banco
nuevo y pequeño.
El
de la hija de un conocido empresario textil. Los de
varias jóvenes que estudian en la Universidad
de Lima y otra de la ciudad capital.
Distribución de asaltos diarios por distritos:
65 por día, de los cuales la mitad pueden ser
catalogados como secuestros al paso.
En estos últimos casos, las personas han sido
capturadas, e interrogadas sobre sus familiares y sus
pertenencias, conducidas a sus domicilios, obligadas
a abrir las puertas a sus captores y finalmente robadas.
La mayor incidencia se da en la zona de Surco: Chacarilla,
Monterrico y otras áreas residenciales. Los hombres
son llevados a los cajeros automáticos más
cercanos para que retiren la cantidad máxima:
alrededor de quinientos Dólares o dos mil Nuevos
Soles y luego introducidos en las maleteras de sus propios
vehículos. Las mujeres jóvenes son los
blancos preferidos de los secuestradores al paso.
LA PLAGA
La
plaga de secuestros al paso que azota Lima, se combina
con una racha de asaltos con fines de robo. Los analistas
policiales coinciden en señalar que esta modalidad
es producto de la dificultad y la resistencia que
encuentran los delincuentes comunes para asaltar agencias
bancarias o secuestrar empresarios adinerados. En
ambos casos, los asaltantes deben enfrentarse con
fuerzas policiales especializadas o con escoltas privadas
entrenadas y fuertemente armadas.
La
nueva modalidad que implica emboscada, asalto a mano
armada, secuestro temporal, agresión y robo,
se puso de moda durante los primeros meses de 1995
y ha crecido sin cesar.
Empresarios,
comerciantes, ejecutivos, profesionales, amas de casa,
estudiantes universitarias, cualquiera que use un
automóvil nuevo o que aparente tener una buena
situación económica puede ser secuestrado
al paso. No interesa, el barrio, la hora, ni la afluencia
de público que transite por el lugar. Un próspero
comerciante de La Victoria o el Mercado Central puede
ser raptado temporalmente a media tarde, al salir
de su negocio. Un empresario puede ser interceptado
en la avenida Colonial, en el Callao, o en Breña
a las siete de la noche.
Un
ejecutivo puede ser emboscado en San Isidro o en Miraflores
a las nueve de la noche. Una ama de casa puede ser
asaltada en La Molina o en San Borja, por la tarde.
Una estudiante puede ser secuestrada en Surco al salir
de la universidad a cualquier hora del día.
¿Qué
Hacer? Si lo secuestran.
-
Aparente no fijarse en ellos porque podrían
tomar represalias, pero si no lo están
viendo trate de grabarse sus rostros, alguna característica,
la manera de hablar, algo que permita identificarlos
luego.
-
Mantenga la calma. No se desespere, no ofrezca
resistencia y trate de congraciarse con sus plagiadores,
alguno de ellos podría ayudarlo.
- Observe
detenidamente el lugar donde lo encierran, los
ruidos que se escuchan, la distancia en la que
ha sido trasladado.
- Lleve
consigo algún tipo de pastillas y receta
médica. Aunque no la tenga, intente fingir
una enfermedad, un desmayo y trate de trasmitir
a su celador el problema que le aqueja.
- Pida
algún tipo de servicio, puede ser baño
o alimentos. Así podrá observar
el lugar donde se encuentra, si es que lo permiten
los secuestradores.
Para
evitar el secuestro:
-
Si un vehículo le cierra el paso, no se
detenga a increparlo. Retroceda y trate de escabullirse.
- Evite
usar el celular en el vehículo. Así
no estará distraído y podrá
darse cuenta si alguien lo está siguiendo.
Y si lo siguen, cambie de velocidad para cerciorarse
y diríjase de inmediato a un lugar donde
pueda encontrar a la Policía o donde haya
mucha gente.
-
Cuando se desplace en su auto, sus familiares
y/o personal de oficina deben saber dónde
pueden ubicarlo.
- Conozca
y elija las vías principales y conduzca
por el carril central, esto le dará más
posibilidades para maniobrar.
- Anote
las características de personas o vehículos
sospechosos que merodean su casa y comuníquelo
a la Policía.
-
Cuando salga o llegue a casa, siempre observe
desde una ventana el panorama general, a fin de
detectar sospechosos.
Fuente: Caretas
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